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Cielo Profundo

Estreno en Sierra Gorda (Loja)

Una de cal, y otra de…

Tras la decepción vivida en Sierra Nevada, Juajo y yo (Jesús) nos encaminamos a Sierra Gorda en busca de nuevas esperanzas. Allí el cielo era mucho mejor que en Sierra Nevada, llegando a valores de 21,13 mag/arcsec2 en el cénit, similar al de la Venta de la Leche, aunque sin tanta humedad y más horizonte. Además, las nubes bajas y brumas ocultaban parcialmente las luces de las poblaciones, apareciendo bajo aquellas como restos fantasmagóricos dorados.

Llegamos a la cima junto a los aerogeneradores (unos 1600 m.s.n.m) muy tarde. Más o menos a la una de la madrugada pudimos empezar a intentar hacer algo.

Juanjo colocó una gran sombrilla de playa como parapeto contra la brisa, y allí nos colocamos para hacer alguna foto de la zona de Orión con teleobjetivo (280 mm) y la ASI1600MM-Cool a -30º C y filtro LPS-P2 (tomas de 10″ y 423″ para intentar hacer un HDR), tratando de guiar con otro teleobjetivo de 180 mm de distancia focal y la Atik 16IC mediante MaximDL. El guiado fue bien. El resultado de la cámara principal no tanto.

Juanjo y yo a cobijo de la sombrilla astronómica mientras simulábamos estar realizando fotografías extraoridinarias.
Juanjo y yo a cobijo de la sombrilla astronómica mientras simulábamos estar realizando fotografías extraoridinarias. Foto realizada por Juanjo e iluminada por Jesús.

Tuve problemas para enfocar, ya que el eje óptico no estaba perpendicular y centrado al del sensor. Para minimizar el efecto, opté por lo único que podía hacer: diafragmar de f/4 a f/6.7. Esto tuvo un efecto muy perjudicial respecto al ruido, sobre todo en sombras. También tiene halos y un sinfín de satélites muy inoportunos pasando por el campo de visión (la mayoría geoestacionarios, que pude limpiar en el apilado). Además, tuve que conectar todo el equipo a la batería del coche, porque entre tanto chisme olvidé la mía (además de que no es suficiente). Menos mal que todo fue bien.

A pesar de realizar tomas de calibración, sólo fui capaz de aplicarlas correctamente en el caso de los flats. También tuve dificultades con la captura porque cuando intentaba grabar a 16 bits, Firecapture se bloqueaba. Ahora sé que es un problema del traffic bus del USB, que debía reducirlo hasta el 50%.

Resultado parcial y conclusiones.

El resultado, que sólo está parcialmente calibrado (sólo flats) y sin HDR no es, ni mucho menos, digno de lo que se espera del equipo empleado, pero quiero compartirlo para animar a otros a intentarlo con lo que tengan y a que disfruten y no desesperen en el proceso. Tengo mucho que aprender de procesado, captura, manejor de equipos, de… muchas cosas… XD

Espada de Orión desde Sierra Gorda 280mm, f/6.7. 423"x10. LPS-P2. -30º C.
Espada de Orión desde Sierra Gorda 280mm, f/6.7. 423″x10. LPS-P2. -30º C. Foto realizada por Jesús Navas, con ayuda de Juanjo Segovia.

Bueno, no estubo mal después de todo, tras la odisea que pasamos esa noche. Por supuesto, llegamos a casa de madrugada. Pero de esas experiencias se aprende. Valen la pena. A pesar de lo mal que llegas a pasarlo en el momento, luego te acuerdas de ellas con una sonrisa, sobre todo si vas con la compañía adecuada. Gracias, Juanjo. 🙂

Quedó claro que allí sí valía la pena volver de forma mucho más habitual que a Sierra Nevada. Y pensamos hacerlo. Eso sí, con mejor ropa de abrigo.

Contaminación lumínica

Sierra Nevada: la ruina de la contaminación lumínica

Las expectativas y la realidad

El pasado 30 de diciembre, hizo un tiempo magnífico y no había Luna. Juanjo Segovia y yo, Jesús Navas, del grupo de astrofotografía de Sirio, quisimos aprovechar para hacer algunas pruebas y para comprobar las condiciones de Sierra Nevada. Queríamos averiguar si valdría la pena viajar más de dos horas para realizar ocasionalmente algún trabajo astrofotográfico concreto. No contábamos con la espeluznante contaminación lumínica producida no sólo por Granada, su Vega y Pradollano. Unos inmensos focos iluminaban un par de pistas de esquí deslumbrantes a más de 1 km de distancia y ocultos a la vista directa desde las proximidades del refugio militar Capitán Cobo (2550 m.s.n.m.).

Vista de las pistas de esquí iluminadas antes de llegar al refugio militar.
Vista de las pistas de esquí iluminadas antes de llegar al refugio militar. Además de las dos más deslumbrantes, también se aprecia gran cantidad de otras zonas iluminadas que, incluso sin las primeras, ya contaminarían de forma inaceptable el cielo de la zona. Todas las fotografías e infografías sobre las mismas son de Juanjo Segovia.

Ya antes de llegar se podía asegurar que la razón principal para hacer dicho viaje no estaba justificada. Al menos no para cielo profundo mientras estuvieran encendidos los focos de las pistas de esquí. Sí que se apreciaba una transparencia mayor, casi nada de humedad y, muy probablemente, menos turbulencia que la acostumbrada en los lugares habituales de observación (Torcal y Venta de la Leche). Son puntos a favor muy a tener en cuenta, sobre todo para planetaria. Pero el cielo era mucho más brillante. En torno a seis veces más brillante en el cénit en la Venta de la Leche y sólo la mitad de brillante que en la ciudad de Málaga.

Medidas de CL y una panorámica

Vista hacia las pistas iluminadas.
Vista hacia las pistas iluminadas.

La proyección blanco-azulada de los focos (por el esparcimiento de Rayleigh) y de la reflexión en la nieve resplandecía por encima de la montaña, adentrándose en dirección opuesta a nuestra posición. La sombra de la montaña se perdía en el infinito, dejando entrever lo que sin duda hubiera sido un cielo mucho menos agredido, aunque ni mucho menos indemne.

Vista en dirección opuesta a las pistas iluminadas.
Vista en dirección opuesta a las pistas iluminadas.

Una vez allí, decidimos hacer algunas medidas con el SQM-L (Sky Quality Meter), que afortunadamante llevaba en esa ocasión. Las medidas se hicieron junto al coche, visible en la imagen, para que apantallara los focos directos del albergue, no exactamente desde el mismo punto de vista de la panorámica. Juanjo también tomó unas fotografías, con las que luego montó la panorámica que se muestra a continuación.

Panorámica en Sierra Nevada desde el refugio militar Capitán Cobo, que es el que aparece con focos directos en la imagen. Se aprecia la sombra de la montaña hacia el oeste, aproximadamente.

¿Qué significa esto?

Para entender lo escandaloso del asunto, hay que ponerlo en su contexto.

Estamos hablando de un lugar que está a 2550 m de altitud, unos 200-300 metros por encima de los focos contaminantes de las pistas, en el corazón de un parque nacional (se supone que el máximo nivel de protección medioambiental en España), dentro de la zona Z2 de influencia del Observatorio de Sierra Nevada (OSN), con el, hasta hace medio año (cuando se anuló el inútil Decreto 357/2010), el máximo nivel de protección contra la contaminación lumínica de Andalucía E1. Y la Ley de Gestión Integrada de Calidad Ambiental (GICA) sigue vigente…

zonas_e1_z1_z2_andalucia

Naderías. Ya se ve el resultado. Como referencia, el SQM debería medir en el cénit un valor cercano a 22 mag/arcsec2 en las condiciones atmosféricas que había y suponiendo un grado de protección real óptimo, y no el 19,26 mag/arcsec2 que se midió. Eso supone un brillo en torno a 12,5 veces menor de lo medido. Si esto ocurre aquí, qué no sucederá en el resto de la comunidad autónoma.

Panorámica en Sierra Nevada con las medidas del SQM. Dado que las medidas se realizaron a pulso, no se puede garantizar la exactitud del punto de medición ni el campo de medida, pero sí se muestran de un modo suficientemente orientativo.

Esto dice todo acerca del nivel de compromiso de las autoridades autonómicas y estatales con el respeto al medio ambiente y a las normas que ellos mismos promulgan. También dice mucho de la triste concepción del «disfrute de la naturaleza» que se tiene habitualmente. Parece que para disfrutar, hay que destruir lo que es de todos para que se beneficien unos pocos. No hay sentido de la mesura ni de la conveniencia. No se mira más allá del balance económico cortoplacista de los interesados (en poner luces o lo que sea), o de la mera costumbre. Tal y como ocurría hasta hace no tanto con otros bienes ambientales, como el agua, el aire o el suelo limpios, la biodiversidad, la estabilidad climática… ¿O sigue ocurriendo?

El regreso

Desolados ante el panorama, comenzamos el descenso de Sierra Nevada. Pasamos por el Monte de Cara, que está a varios kilómetros por si desde allí la vista era algo mejor. Sí lo era, aunque no lo suficiente como para quedarnos toda la noche sobre la cubierta de nieve. Estando allí, nos pareció que apagaron una de las pistas. Lo pudimos comprobar más tarde al retroceder por la carretera al cruce con el desvío hacia Pradollano. Pero lo que habíamos visto era demasiado. Aunque aquella iluminación sólo durase unas horas, el daño era manifiensto. Sin saber cuándo apagarían la otra pista, quedando todas las demás igual, Pradollano al lado, y siendo más de las nueve de la noche sin tener nada montado, decidimos regresar e intentar hacer algo a medio camino de Málaga.

Conclusiones y Plan B

Al menos habíamos sacado algunas conclusiones: nada de cielo profundo desde allí, al menos hasta que se acabase la temporada de esquí. Sin embargo, el número de estrellas visibles era sorprendentemente alto para tales valores de contaminación lumínica. En el caso de que ésta fuera menor en otra época del año, o que quisiéramos hacer fotografía planetaria, solar o lunar, podría valer la pena el viaje.

Aún así, nos quedamos con ganas de más. Sierra Gorda aún nos esperaba esa noche.

Crónicas

Crónica del XXII Congreso Estatal de Astronomía

logo del Congreso Estatal de Astronomía
Logotipo del XXII CEA. Créditos: XXII CEA

El Congreso Estatal de Astronomía (CEA) es un evento organizado por asociaciones españolas que sirve como punto de encuentro bienal para compartir experiencias, técnicas, conocimientos y, en definitiva, cualquier tema de interés para los demás asistentes aficionados y profesionales que se congregan en esta cita. La Red Andaluza de Astronomía (RAdA) fue la organizadora de la XXI edición celebrada en Granada, a la que asistieron en torno a 300 asistentes. Uno de los hitos de esta edición fue el punto de partida para la creación de la Federación de Asociaciones Astronómicas de España (FAAE), que se constituiría meses más tarde. Reunidos los representantes de las asociaciones, se eligió que fuera la Red Astronavarra Sarea la que organizara la siguiente edición.

El XXII Congreso Estatal de Astronomía de Pamplona

Representando a la Agrupación Astronómica de Málaga «Sirio», llegué a Pamplona en la mañana del 15 de septiembre procedente de Barcelona. En total éramos 240 personas inscritas, entre aficionados a la astronomía y familiares, quienes disponían estos últimos de actividades paralelas para disfrutar de Pamplona y sus alrededores. Ciertamente fue una lástima no poder asistir a ninguna de ellas, porque el programa alternativo del CEA era sumamente interesante. Aunque la cifra de participantes ha bajado con respecto a la edición anterior, también hay que tener en cuenta que la capacidad del Planetario de Pamplona (también conocido como Pamplonetario) ya había llegado a su tope. El Pamplonetario dispone de la sala Tornamira y la sala de conferencias Ibn Ezra, y entre estas dos se repartían las ponencias del CEA que, por desgracia para los asistentes, se realizaban en paralelo y con una duración de 20 minutos, por lo que tenías que escoger a cuál asistir sin pensártelo demasiado. He de decir que este formato de ponencia tiene sus pros y sus contras, en cuanto a que permite captar la idea que nos quieren transmitir sin resultar muy pesado por el tiempo disponible; sin embargo, si el tema te interesa te quedas con ganas de más, aunque sabes que posiblemente tendrás algún hueco para preguntarle al ponente en algún descanso aquello que te apuntaste en el cuaderno. Además, este año el Congreso coincidía con otro evento de divulgación de gran importancia. Se trata de Naukas, celebrándose en Bilbao por sexto año consecutivo y con ponencias centradas en la ciencia, escepticismo y humor, tal y como reza su cartel. Su programa era envidiable, contando con numerosos ponentes (muchos blogueros) como Francis Villatoro (La Ciencia de la Mula Francis) y Daniel Marín (Eureka). También tuvo entrevistas, como la que le hicieron al astronauta español Pedro Duque y la de Raúl Torres (de la prometedora empresa para lanzamientos espaciales de bajo coste PLD Space).

Vistas del exterior del Planetario de Pamplona, en el Parque de Yamaguchi.
Vistas del exterior del Planetario de Pamplona, en el Parque de Yamaguchi.

Visitando Navarra

Volviendo a Pamplona, antes de la inauguración me di un paseo por la ciudad, visitando la fortificación renacentista de la Ciudadela y los Jardines de la Taconera, una zona bien cuidada, bastante verde y agradable. Tras continuar el paseo por la zona más urbana, me encontré a un viejo compañero de Latinquasar: José Luis Sánchez o Don Quijote, con quien ya iría al Instituto Navarro de Administraciones Públicas (INAP) para asistir a la inauguración.

Jardines de la Taconera, un bello lugar para disfrutar de la naturaleza.
Jardines de la Taconera, un bello lugar para disfrutar de la naturaleza.

Primer día del CEA: Inauguración.

Javier Armentia, director del Planetario de Pamplona.
Javier Armentia, director del Planetario de Pamplona.

Tras esta inauguración, que contaba además con la presencia de José Luis Comellas, continuamos con un merecido reconocimiento al Pamplonetario por su propuesta lanzada en el programa de NameExoWorlds de la Unión Astronómica Internacional por el que se logró el ‘bautizo’ de la estrella mu Arae con el nombre de Cervantes y el de sus 4 planetas con los nombres de Quijote, Rocinante, Sancho y Dulcinea, todos ellos personajes de la famosa obra de Cervantes. Este entrante del CEA terminaría con la conferencia inaugural del cordobés Álvaro Giménez, director científico de la ESA, que impartió su ponencia sobre la observación del Universo desde el Espacio, ofreciéndonos un vistazo también para misiones futuras. Tras este aperitivo inicial, tocaba disfrutar del juevintxo, el tapeo pamplonés que va cogiendo fama poco a poco.

Segundo día del CEA: jornada maratoniana.

Os resumo en un par de imágenes el ambiente que se respiraba en el Planetario durante los descansos de las charlas. Tened en cuenta que están tomadas en el hall y el pasillo, lugares que servían de punto de encuentro, desayuno, exposición de fotografías y venta de diferentes artículos de astronomía (entre otras cosas).

Asistentes al Congreso en el hall del Planetario.
Asistentes al Congreso en el hall del Planetario.
Asistentes en al pasillo del Planetario degustando el desayuno ofrecido durante el Congreso.
Asistentes en el pasillo del Planetario degustando el desayuno ofrecido durante el Congreso.

Es complicado, eso sí, resumir la jornada, más aún cuando no podíamos asistir a todas las conferencias, por lo que comentaré gran parte de aquellas a las que sí pude ir.

El encargado de abrir el segundo día del CEA sería Alberto Castellón, presidente de la Sociedad Malagueña de Astronomía, quien nos hablaría del intenso e interesante trabajo realizado por la Red de Seguimiento de Bólidos y Meteoros (os recomiendo ver este enlace, con contenido similar). Peio Iñurrigarro nos sorprendería a continuación con un magnífico trabajo que pondría de relieve la importancia de las imágenes amateurs en la investigación. Aquí tenéis una presentación también similar del PRO-AM Juno Workshop. De la astrofotografía pasaríamos a las explosiones de rayos gamma (GRB) de la mano de Ana María Nicuesa (del Observatorio Estatal de Turingia, Tautenburg, Alemania) para explicarnos qué son y de qué fases de observación constan. Óscar Blanco, por su parte, compartiría con nosotros su experiencia en las observaciones de eclipses totales de Sol.

Peio Iñurrigarro y los perfiles de vientos zonales con imágenes amateur y del Telescopi Espacial Hubble.
Peio Iñurrigarro y los perfiles de vientos zonales con imágenes amateur y del Telescopi Espacial Hubble.

El astroturismo fue un tema recurrente debido a su cada vez mayor importancia. Por ello, Carlos Fernández y Ana Castañeda comentaron el caso de La Palma y Maribel Aguilar el de Aragón. María Henar Sarmiento nos presentaría la potente herramienta ESASky, para ver el cielo en distintas frecuencias e instrumentos, usando para ello material de misiones espaciales. Esta web ha sido desarrollada por el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC) en Madrid, España. Recomiendo echarle un vistazo y jugar con él en la siguiente dirección: http://sky.esa.int/.

Captura de la galaxia espiral M33, tal y como la recoge EsaSky en su visionado por longitudes de onda.
Captura de la galaxia espiral M33, tal y como la recoge EsaSky en su visionado por longitudes de onda.

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