Autor: Isaac

Charla

Conferencia 10-feb: «Con-ciencia: yo soy científica. De lo invisible…

La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 11 de febrero como el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia. Con la celebración de este día se pretende apoyar a las mujeres científicas; promover el acceso a las mujeres y a las niñas a la educación e investigación en todos los ámbitos de las ciencias y las tecnologías; difundir, visibilizar y reconocer el trabajo que realizan las científicas en la actualidad, así como el que han realizado otras mujeres a lo largo de la historia; poner fin a los prejuicios y que se les ofrezcan oportunidades de desarrollarse profesionalmente a largo plazo. Todo ello, a través de la realización de actividades de difusión y concienciación que ayuden a estos objetivos.

Contribuyendo a ese objetivo, la Agrupación Astronómica de Málaga “SIRIO” ha querido contar con la Dra. Silvana, quien representa ese perfil de mujer investigadora.

La Dra. Silvana Tapia impartirá una charla titulada:

“Con-ciencia: yo soy científica. De lo invisible a lo visible”

en la que se hará un breve repaso de la situación actual de la mujer en la ciencia y una breve reseña histórica. También hará una breve introducción sobre la Microbiología, su ámbito de investigación y estudio desde hace 15 años.

Silvana Tapia Paniagua es Licenciada en Biología y Doctora en Microbiología por la Universidad de Málaga. Actualmente trabaja como investigadora en el Departamento de Microbiología (UMA), dentro del grupo de investigación «Fotobiología y Biotecnología de Organismos Acuáticos (FYBOA)”. Miembro de la Sociedad Española de Microbiología desde el 2005 y colaboradora activa en programas de divulgación científica. Sus intereses se centran, principalmente, en las áreas de Microbiología, Biología Molecular y Bioinformática.

Sábado 10 de Febrero. Centro de Ciencia Principia. Sala Faraday. 12:00h.

Entrada gratuita hasta completar aforo.

Noticia publicada originalmente en Principia.

Crónicas

Crónica del XXII Congreso Estatal de Astronomía

logo del Congreso Estatal de Astronomía
Logotipo del XXII CEA. Créditos: XXII CEA

El Congreso Estatal de Astronomía (CEA) es un evento organizado por asociaciones españolas que sirve como punto de encuentro bienal para compartir experiencias, técnicas, conocimientos y, en definitiva, cualquier tema de interés para los demás asistentes aficionados y profesionales que se congregan en esta cita. La Red Andaluza de Astronomía (RAdA) fue la organizadora de la XXI edición celebrada en Granada, a la que asistieron en torno a 300 asistentes. Uno de los hitos de esta edición fue el punto de partida para la creación de la Federación de Asociaciones Astronómicas de España (FAAE), que se constituiría meses más tarde. Reunidos los representantes de las asociaciones, se eligió que fuera la Red Astronavarra Sarea la que organizara la siguiente edición.

El XXII Congreso Estatal de Astronomía de Pamplona

Representando a la Agrupación Astronómica de Málaga «Sirio», llegué a Pamplona en la mañana del 15 de septiembre procedente de Barcelona. En total éramos 240 personas inscritas, entre aficionados a la astronomía y familiares, quienes disponían estos últimos de actividades paralelas para disfrutar de Pamplona y sus alrededores. Ciertamente fue una lástima no poder asistir a ninguna de ellas, porque el programa alternativo del CEA era sumamente interesante. Aunque la cifra de participantes ha bajado con respecto a la edición anterior, también hay que tener en cuenta que la capacidad del Planetario de Pamplona (también conocido como Pamplonetario) ya había llegado a su tope. El Pamplonetario dispone de la sala Tornamira y la sala de conferencias Ibn Ezra, y entre estas dos se repartían las ponencias del CEA que, por desgracia para los asistentes, se realizaban en paralelo y con una duración de 20 minutos, por lo que tenías que escoger a cuál asistir sin pensártelo demasiado. He de decir que este formato de ponencia tiene sus pros y sus contras, en cuanto a que permite captar la idea que nos quieren transmitir sin resultar muy pesado por el tiempo disponible; sin embargo, si el tema te interesa te quedas con ganas de más, aunque sabes que posiblemente tendrás algún hueco para preguntarle al ponente en algún descanso aquello que te apuntaste en el cuaderno. Además, este año el Congreso coincidía con otro evento de divulgación de gran importancia. Se trata de Naukas, celebrándose en Bilbao por sexto año consecutivo y con ponencias centradas en la ciencia, escepticismo y humor, tal y como reza su cartel. Su programa era envidiable, contando con numerosos ponentes (muchos blogueros) como Francis Villatoro (La Ciencia de la Mula Francis) y Daniel Marín (Eureka). También tuvo entrevistas, como la que le hicieron al astronauta español Pedro Duque y la de Raúl Torres (de la prometedora empresa para lanzamientos espaciales de bajo coste PLD Space).

Vistas del exterior del Planetario de Pamplona, en el Parque de Yamaguchi.
Vistas del exterior del Planetario de Pamplona, en el Parque de Yamaguchi.

Visitando Navarra

Volviendo a Pamplona, antes de la inauguración me di un paseo por la ciudad, visitando la fortificación renacentista de la Ciudadela y los Jardines de la Taconera, una zona bien cuidada, bastante verde y agradable. Tras continuar el paseo por la zona más urbana, me encontré a un viejo compañero de Latinquasar: José Luis Sánchez o Don Quijote, con quien ya iría al Instituto Navarro de Administraciones Públicas (INAP) para asistir a la inauguración.

Jardines de la Taconera, un bello lugar para disfrutar de la naturaleza.
Jardines de la Taconera, un bello lugar para disfrutar de la naturaleza.

Primer día del CEA: Inauguración.

Javier Armentia, director del Planetario de Pamplona.
Javier Armentia, director del Planetario de Pamplona.

Tras esta inauguración, que contaba además con la presencia de José Luis Comellas, continuamos con un merecido reconocimiento al Pamplonetario por su propuesta lanzada en el programa de NameExoWorlds de la Unión Astronómica Internacional por el que se logró el ‘bautizo’ de la estrella mu Arae con el nombre de Cervantes y el de sus 4 planetas con los nombres de Quijote, Rocinante, Sancho y Dulcinea, todos ellos personajes de la famosa obra de Cervantes. Este entrante del CEA terminaría con la conferencia inaugural del cordobés Álvaro Giménez, director científico de la ESA, que impartió su ponencia sobre la observación del Universo desde el Espacio, ofreciéndonos un vistazo también para misiones futuras. Tras este aperitivo inicial, tocaba disfrutar del juevintxo, el tapeo pamplonés que va cogiendo fama poco a poco.

Segundo día del CEA: jornada maratoniana.

Os resumo en un par de imágenes el ambiente que se respiraba en el Planetario durante los descansos de las charlas. Tened en cuenta que están tomadas en el hall y el pasillo, lugares que servían de punto de encuentro, desayuno, exposición de fotografías y venta de diferentes artículos de astronomía (entre otras cosas).

Asistentes al Congreso en el hall del Planetario.
Asistentes al Congreso en el hall del Planetario.
Asistentes en al pasillo del Planetario degustando el desayuno ofrecido durante el Congreso.
Asistentes en el pasillo del Planetario degustando el desayuno ofrecido durante el Congreso.

Es complicado, eso sí, resumir la jornada, más aún cuando no podíamos asistir a todas las conferencias, por lo que comentaré gran parte de aquellas a las que sí pude ir.

El encargado de abrir el segundo día del CEA sería Alberto Castellón, presidente de la Sociedad Malagueña de Astronomía, quien nos hablaría del intenso e interesante trabajo realizado por la Red de Seguimiento de Bólidos y Meteoros (os recomiendo ver este enlace, con contenido similar). Peio Iñurrigarro nos sorprendería a continuación con un magnífico trabajo que pondría de relieve la importancia de las imágenes amateurs en la investigación. Aquí tenéis una presentación también similar del PRO-AM Juno Workshop. De la astrofotografía pasaríamos a las explosiones de rayos gamma (GRB) de la mano de Ana María Nicuesa (del Observatorio Estatal de Turingia, Tautenburg, Alemania) para explicarnos qué son y de qué fases de observación constan. Óscar Blanco, por su parte, compartiría con nosotros su experiencia en las observaciones de eclipses totales de Sol.

Peio Iñurrigarro y los perfiles de vientos zonales con imágenes amateur y del Telescopi Espacial Hubble.
Peio Iñurrigarro y los perfiles de vientos zonales con imágenes amateur y del Telescopi Espacial Hubble.

El astroturismo fue un tema recurrente debido a su cada vez mayor importancia. Por ello, Carlos Fernández y Ana Castañeda comentaron el caso de La Palma y Maribel Aguilar el de Aragón. María Henar Sarmiento nos presentaría la potente herramienta ESASky, para ver el cielo en distintas frecuencias e instrumentos, usando para ello material de misiones espaciales. Esta web ha sido desarrollada por el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC) en Madrid, España. Recomiendo echarle un vistazo y jugar con él en la siguiente dirección: http://sky.esa.int/.

Captura de la galaxia espiral M33, tal y como la recoge EsaSky en su visionado por longitudes de onda.
Captura de la galaxia espiral M33, tal y como la recoge EsaSky en su visionado por longitudes de onda.

Leer más «Crónica del XXII Congreso Estatal de Astronomía»

Cielo Profundo

Cielo Profundo desde el Observatorio de Sierra Nevada

En un anterior artículo, comentaba cómo había observado mi primer tránsito exoplanetario, donde un planeta a más de 1.400 años luz de distancia de la Tierra pasaba por delante de su estrella, observado a través del Telescopio de 150 cm del Observatorio de Sierra Nevada (OSN), en Granada. Fue una experiencia que me brindaron las prácticas observacionales del Máster de Astronomía y Astrofísica de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), en la primera de tres sesiones de observación que tuvimos, donde nuestro primer intento de captar un tránsito exoplanetario obtuvo un resultado más que satisfactorio. En la segunda sesión no hubo suerte debido a las inclemencias del tiempo, algo a lo que estamos más que acostumbrados, por lo que la única opción que nos quedó fue esperar a la tercera sesión, cruzando los dedos para que el tiempo mejorase.

Nuestra misión para esta tercera sesión era la de observar un segundo tránsito, pero las condiciones atmosféricas no eran precisamente las mejores, de ahí que desistiéramos en nuestro intento y optáramos por realizar fotografías de cielo profundo sobre objetos de interés, empleando para ello una serie de filtros disponibles en el OSN. En total disponíamos de 6 filtros para la ocasión. 3 de ellos eran de banda ancha: B (azul), V (visual) y R (rojo). Los otros 3, de banda estrecha: OIII (de tinte turquesa-verde), SII y H-alfa (estos dos en la parte rojiza). Los 6 recogen distintas regiones del espectro visible que el ser humano percibe, pero mientras que los de banda ancha recogen amplias regiones, los de banda estrecha se centran en torno a líneas de emisión muy habituales en el Universo.

En las tomas obtenidas, la mezcla de 3 imágenes filtradas en H-alfa, OIII y SII da como resultado una imagen en ‘falso color’, porque la composición no se corresponde a como lo verían nuestros ojos. Por otra parte, representar imágenes en falso color es muy habitual en astronomía, pues no sólo observamos en luz visible, sino en toda la gama del espectro electromagnético. Después de esta introducción, os presento las imágenes que captamos y que pude procesar (con mayor o menor éxito).

Gran Cúmulo de Hércules

M13 - Cielo profundo

Este cúmulo globular se conoce entre los aficionados como M13. Se encuentra en la constelación de Hércules y está formado por 300.000 estrellas, con una densidad que crece conforme nos acercamos a su núcleo. Se le estima una edad de 11.650 millones de años, y es un cúmulo ya muy envejecido, disponiendo de muy poco material para nueva formación estelar. Para la foto se combinaron en total 9 imágenes de 180 segundos de exposición cada una, tomadas con los filtros B, V y R.

Galaxia de los Fuegos Espirales

NGC6946 - Cielo profundo

También conocida como NGC 6946, la galaxia se sitúa en la constelación de Cefeo, y tiene un tercio del tamaño de nuestra galaxia. En el anaranjado núcleo nos encontramos con estrellas envejecidas, mientras que los brazos teñidos de azul están formados por muchas estrellas de reciente formación. La fotografía está formada por 9 imágenes de 200 segundos de exposición cada una (un total de 30 minutos), empleando los filtros B, V y R.

Nebulosa del Búho

M97 - Cielo profundo

La Nebulosa del Búho, o M97, se encuentra a 2.030 años luz de distancia, y es una nebulosa planetaria con una edad estimada en 8.000 años. La nebulosidad está formada por la emisión de material en las etapas finales de la estrella central, que poco a poco se convierte en una enana blanca. La fotografía está compuesta por 12 imágenes de 300 segundos de exposición cada una (un total de 1 hora) en los filtros B, V y R.

Nebulosa Dumbbell

M27 - Cielo profundo

La Nebulosa Dumbbell (M27) es una nebulosa planetaria en la constelación de Vulpecula que se halla a 1.360 años luz de nosotros, representando todo un clásico entre los aficionados. La fotografía se realizó a partir de 9 tomas de 600 y 900 segundos de exposición (en total 110 minutos) con los filtros H-alfa, OIII y SII.

Resulta interesante pararse aquí y ver cómo se ha formado esta composición de imágenes, y es que cada uno de los canales nos aporta un punto de vista distinto de la nebulosa, revelando distintos detalles en función del filtro. Por ejemplo, los detalles interiores se aprecian con bastantes detalles en H-alfa, mientras que la estructura exterior se hace más visible en OIII y SII. A continuación os muestro las imágenes que se han usado para la composición:

Leer más «Cielo Profundo desde el Observatorio de Sierra Nevada»

Investigación

Observando un tránsito planetario a 1.400 años luz

Soy una de esas personas que desde pequeño ha querido apuntar hacia las estrellas y tratar de comprender lo que el Universo nos está intentando contar. La extrañez de esta afición (para algunos somos frikis) no lo parece tanto cuando ves a muchas personas que comparten este gusto, y otras tantas que, sin dedicar su tiempo libre a ello, sienten una curiosidad por aquellos eventos que han leído en los medios de comunicación.

Uno de estos hechos importantes lo constituye la estrella Lich (para los científicos se llama PSR B1257+12), en la constelación de Virgo. Lich es el cuerpo que ha quedado tras la explosión de una estrella muy masiva en forma de supernova. Este tipo de cuerpo se conoce como púlsar, siendo un objeto muy denso emitiendo grandes cantidades de radiación (la luz que vemos con nuestros ojos es sólo una parte de toda la radiación que se conoce). Esta radiación la emite en forma de faro espacial en un gigantesco océano cósmico. Os hablo de esta estrella, porque a su alrededor se descubrieron en 1992 los dos primeros planetas más allá de nuestro sistema solar (lo que formalmente se conoce como exoplanetas). Uno de ellos, además, es bastante pequeño, con un tamaño comparable a la Luna.

Desde entonces, la cuenta ha ascendido a cerca de 3.500 exoplanetas mediante diversos métodos. Muy pocos se han descubierto de manera directa, es decir, a través de fotografías, sino que más bien se han empleado métodos indirectos por los efectos que el planeta causa en la estrella progenitora. Uno de estos métodos es el de los tránsitos planetarios, donde un planeta cruza el disco estelar, y el brillo aparente de su estrella disminuye durante un tiempo dado (en torno a unas horas por lo general). Para verlo de manera más clara, en la siguiente figura vemos cómo el planeta en el punto 1 se va acercando a su estrella pero sin alterar su brillo aparente. En el punto 2 ya comienza a tocar el disco de la estrella, hecho que se llega a completar en el punto 3. Entre el punto 3 y 4 transita el disco, hasta que entre en los puntos 4 y 5 comienza a salir del mismo, para volver al estado inicial en el punto 6. Esta gráfica relacionando el brillo con el tiempo se conoce como “curva de luz”:

Transito Planetario

Hace unas semanas, mi grupo de trabajo en el Máster de Astronomía y Astrofísica de la Universidad Internacional de Valencia (VIU) propuso observar un tránsito planetario mediante la técnica anteriormente descrita. Para ello, teníamos la gran oportunidad de poder usar el telescopio de 150 cm en el Observatorio de Sierra Nevada (OSN), en Granada, España. Para ello, escogimos el exoplaneta TrES-4b, descubierto en el año 2007. Se llama así porque fue el cuarto sistema planetario hallado por el Sondeo Exoplanetario Transatlántico (TrES por sus siglas en inglés), donde la letra ‘b’ se corresponde al primer planeta que se encuentra en torno a su estrella (si se descubrieran más, se continuarían con las siguientes letras del abecedario). La estrella tiene una magnitud de 11,6 (es como medimos el brillo aparente de los cuerpos en el cielo), es decir, es unas 170 veces más débil que las estrellas más débiles visibles a simple vista sin instrumentos en cielos completamente oscuros sin contaminación lumínica. Se estima que este cuerpo está a tan sólo 1.430 años luz de distancia en dirección a la constelación de Hércules, y orbita su estrella en 3 días y medio. Su radio es casi el doble del de Júpiter, y aun así tiene menor masa, por lo que los astrónomos lo califican como “planeta inflado” (y no es para menos). También lo califican como “Júpiter caliente”, porque a tan poca distancia de su estrella sus temperaturas son bastante elevadas. Hoy en día existen herramientas para saber cuándo se producirá uno de estos tránsitos, por lo que no tuvimos que andar con matemáticas complejas, simplemente saber las coordenadas del observatorio y las fechas.

Vayamos al grano. En esta sesión de observación, nos conectábamos en remoto con el operador del telescopio, Fran Aceituno. Él sería quien nos guiaría durante tres noches consecutivas, para saber manejar el telescopio y los programas de control. He de decir que la cosa fue bastante bien, aunque en este artículo os hablo solamente de la primera sesión.

Tras las tomas de calibración (las que se realizan para eliminar esos detalles de las fotos que nos molestan y que no tienen nada que ver con el objeto de estudio), echamos fotos a la región del cielo donde se encontraba el planeta TrES-4b. Para que os hagáis a la idea, las imágenes son casi todas así:

campo de estrellas - tránsito planetario

En total, 395 imágenes de 45 segundos de exposición cada una, cubriendo un tiempo total de 5 horas y media. Como vivimos en una época tecnológicamente rica, os podéis imaginar que esto se puede programar fácilmente, y estás todo el rato prácticamente sin hacer nada (salvo leer, estudiar, ver alguna peli… cualquier cosa para distraerte y no quedarte dormido, ya que te pasas la noche en vela). Aunque no lo parezca, el tiempo se nos pasó volando. En vivo puedes comparar el brillo de la estrella con alguna otra de la imagen que no sea variable con el programa Fotodif. Durante el comienzo, veíamos que el brillo no variaba, hasta que a la hora estimada (más o menos) notábamos cómo iba bajando muy lentamente, porque el planeta ya entraba en el disco de su estrella. Antes de salir del disco de la estrella, el viento comenzó a soplar cada vez más fuerte, y estuvimos a punto de tener que anular la observación, porque lo primero, al fin y al cabo, es la seguridad de los propios instrumentos. Por suerte, no hubo que llegar a dicho punto, y completamos el tiempo de observación deseado. Ya los datos que veíamos en directo eran muy buenos y lográbamos ver una curva de luz con muy buenos detalles. La gráfica de la que os hablo es la siguiente, donde a la izquierda tenemos la diferencia de magnitudes con respecto al objeto de calibración (10 milimagnitudes para los más entendidos):

curva de luz 3 - tránsito planetario

Como veis, muy similar a la que os mostré arriba. Cada medida está representada por un punto rojo en la gráfica (hay 395 puntos), y como no son exactas, se muestran unas líneas verticales para mostrar el margen de error. Nótese cómo, debido a que el planeta tiene un tamaño no muy distinto a su estrella, al tener un cierto grosor va entrando poco a poco en el disco, de ahí que exista una pendiente de bajada y de subida. Tengo que aclarar que las diferencias de brillo no se notan absolutamente nada en las fotografías. No es que haya que tener buen ojo para verlo, es que sencillamente no se puede detectar si no es con análisis matemático, ya que la diferencia es de tan sólo casi un 1% de brillo.

Hagamos ahora unas matemáticas básicas, donde espero no ahuyentar a nadie (es la única fórmula, lo prometo). Conociendo el radio de la estrella (aproximadamente 1,8 veces el del Sol), podemos saber el radio del planeta mediante la siguiente fórmula:

sirio_formula

En esta fórmula, tanto el radio del planeta como el de la estrella se expresan con las mismas unidades. Teniendo en cuenta esto, y que la diferencia de magnitudes es de 0,01, el planeta tiene 1,75 radios de Júpiter.

Si queremos obtener un número más preciso, recurrimos a programas como AstroImageJ para estudiar tránsitos planetarios. La siguiente figura se ha realizado mediante este software:

curva de luz exoplaneta - tránsito planetario

Es parecido a la anterior, pero con más información que no voy a detallar completamente. Fijémonos en la curva central, que se ha idealizado para los datos de los que disponemos. Gracias a esa curva, el programa nos dice que el planeta tiene 1,68 radios de Júpiter y orbita con una inclinación orbital con respecto a nosotros de 82,457º. Los valores aceptados hoy en día son de 1,706 (±0,056) radios de Júpiter y 82,81 (±0,37)º. Vamos, como se puede observar casi hemos dado en el clavo.

Por último, si os fijáis en la primera imagen, veréis que había una estrella con la etiqueta VAR-1. Se trata de una estrella variable de corto periodo que coincidía con el mismo campo donde se encontraba el planeta extrasolar. Tiene el poco romántico nombre de VSX J175302.5+371313, donde el programa Fotodif le calculó un periodo de 0,085 días (aproximadamente dos horas). El real teórico es de 0,083 días. Tampoco está nada mal este cálculo, si tenemos en cuenta que no hemos completado ni siquiera 3 periodos de la señal. Destacaré también un detalle, y es que las condiciones meteorológicas (no sólo el viento) empeoraron conforme avanzaba la noche, de ahí que la estrella variable tenga una curva un tanto deforme:

Curva de luz estrella variable - tránsito planetario

¡Y nada más! Toda una experiencia muy bonita en la que pudimos aprender bastante, si bien me he dejado algún detalle para el siguiente artículo. Como os dije, tuvimos tres sesiones, y ésta es solamente la primera de ellas. La segunda se nos estropeó, pero la tercera, aunque comenzó regular, mereció muchísimo la pena quedarse hasta el amanecer.

Os dejo a continuación algunas referencias por si queréis conocer más detalles:

Referencias:

Autor del artículo: Isaac Lozano.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: